Archivo de la Categoría 'Galicia'

Facilitar

En la sección de opinión de la edición de hoy de La Voz de Galicia se publica un artículo de Xavier Alcalá intitulado “Galicia monolingüe” que, a pesar de lo que pueda sugerir su título, no defiende el monolingüismo (ni castellano ni galego) para Galicia, sino lo que él llama “diglosia consciente”, limitándose ese título a destacar que su autor tiene la sensación de que el movimiento “Galicia bilingüe” pretende facilitarle la vida en Galicia a quien no sabe ni quiere saber gallego, y que debe ser criticado cualquier movimiento que “se basea en facilitar o vivir en Galicia descoñecendo calquera dos dous idiomas (o natural e o imposto pola historia de España)”.

Pásese por alto el hecho de que al considerar “natural” uno de los dos idiomas e “imposto” el otro está de alguna manera fomentando lo que él mismo condena en la frase siguiente: “a existencia de dous pobos dentro do mesmo país”, el establecimiento de jerarquías entre los que hablan una lengua “natural” y los que hablan una lengua “imposta”. A las referencias históricas que abren el artículo se podrían añadir muchas otras: prácticamente todas las lenguas han acompañado en algún momento de su historia eventos bélicos y sociales que en bastantes ocasiones llevaron a su imposición, en bastantes otras a que sus hablantes sufrieran imposiciones, y siempre a que entrasen en contacto con hablantes de otras lenguas. Todo depende de hasta qué momento de la historia queramos remontar la “naturalidad” de una lengua. Ni el latín ni sus variantes geográficas que dieron origen a las actuales lenguas románicas en el contacto con diversas otras lenguas fueron nunca pacíficamente adoptadas de forma “natural”, como no lo fueron las religiones, ni las formas de gobierno, ni las convenciones familiares y sociales. Y, de todas formas, cualquier forma de jerarquización entre las lenguas cooficiales generará eso que él muy bien describe: “divisións e tensións sociais”.

Al ciudadano corriente de hoy, del que habla en otro artículo de opinión Xosé Luis Barreiro, le importa bastante poco si una de las dos lenguas fue un día “imposta” o no. Su preocupación, la que está por detrás de movimientos como “Galicia bilingüe”, es otra: ¿en qué lengua van a recibir la enseñanza mis hijos? ¿En qué lengua voy a ser atendido cuando me dirija a la Administración pública o realice gestiones que estoy obligado a realizar, quiera o no? ¿Las lenguas van a dificultar mi día a día, la formación de mis hijos o su futuro personal y profesional?

Y es esto lo que no se puede pasar por alto: que se considere negativo “facilitar o vivir en Galicia” a alguien atendiendo a sus preferencias lingüísticas, sean ellas cuales fueren. Las medidas que se tomen desde el poder político en relación a las lenguas deben ir encaminadas a facilitarle la vida a todos los ciudadanos independientemente de sus preferencias lingüísticas, y no a dificultársela (ni a no facilitársela) a nadie en función de esas preferencias. A nadie. Ni a los que hablan cualquiera de las dos lenguas cooficiales ni a los que hablan otra lengua diferente.

Y es de aquí de donde surgen movimientos como “Galicia bilingüe” (y vaya por delante que no soy miembro de ese movimiento): del hecho de que algunas de las medidas tomadas o anunciadas como deseables por el actual Gobierno gallego parecen a veces más dirigidas a dificultarle la vida a quien no habla gallego (objetivo que considero absolutamente ilegítimo) que a fomentar el uso del gallego y a garantizar plenamente los derechos de quienes hablan gallego y desean acceder a los diferentes servicios de la Administración, incluida la educación, en gallego (objetivo plenamente legítimo).